martes, 11 de septiembre de 2018

Es oficial

Aparentemente ya es oficial que Frida es mía (nuestra) ya que el último vínculo que ella tenía con su madre se ha roto.

Regularmente mi tía Rosa, quien nos encargó a Frida momentáneamente, la recogía para llevarla a la peluquería, pero la última vez que vino me sugirió que era mejor que yo la llevara a una estética canina más cercana, deslindándose así de su potestad.

Frida ha formado parte de la familia desde hace dos años y no fue sino hasta la última visita de mi tía que la adopción se realizó formalmente.

Lo que me inquieta es que esta nena tiene 14 años y se acerca inminentemente al ocaso de su tranquila vida. Yo seguro la extrañaré, pero será mi madre la que sufrirá enormemente con su ausencia ya que han forjado un lazo muy fuerte mutuamente. Realmente no quiero ni pensarlo.

Bienvenida Frida

domingo, 9 de septiembre de 2018

Altas expectativas

Creo que eso es exactamente lo que son, altas, muy altas; tan altas que parecen inalcanzables.

Llevo diez días de tratamiento y lejos de mejorar, hoy me siento peor que en días anteriores. Mi cuerpo está saturado de medicamentos que no logran disminuir este terrible dolor; siento que algo muele mis huesos y mi piel arde como nunca antes.

Estoy tan desesperanzado que creo que ya no tiene remedio.

martes, 4 de septiembre de 2018

Mirando atrás

Según mi entendimiento y tomando en cuenta lo explicado por mi doctor, el episodio que padecí a finales del año pasado fue un "coma mixedematoso", el cual, como ya relaté, nunca fue atendido y del cual me he estado recuperando muy lenta y dolorosamente.

Las secuelas no se hicieron esperar pues ahora confirmo que lo que padezco es neuropatía periférica, ocasionada precisamente por un nunca tratado hipotiroidismo.

La literatura médica indica que, una vez normalizado el funcionamiento de mi glándula tiroides, la neuropatía debe remitir.

Serenidad y paciencia.

viernes, 31 de agosto de 2018

Nueva vida

Hola inicié el tratamiento que me indicó en endocrinólogo y, según sus palabras, en una semana comenzaré a sentirme mejor y en un mes estaré de pié casi normal.

Hormonas, complementos y dieta es lo que, de momento, guiarán mi vida diaria para posteriormente darle paso a una rutina llevadera y casi normal. Será el fin del tormentoso dolor y podré enfocarme en el siguiente paso: conseguir trabajo.

Mi vida no está aún resuelta pues quedan algunos asuntos por resolver, pero primero lo primero, ¿verdad?

miércoles, 29 de agosto de 2018

Consecuencias

Faltan unas cuantas horas para que el doctor me reciba y por fin dé un diagnóstico a esta horrenda enfermedad que tantas lágrimas de dolor me ha arrancado.

Antes, quiero expresar algunas impresiones que este padecimiento me ha dejado:

Al principio sufrí lo indecible: fui presa de convulsiones, fiebre y desvaríos. Inicié una lastimosa recuperación, mis extremidades no me sostenían y luego de haber pasado más de dos semanas sin comer, la gastritis hizo su aparición.

Comenzaron los escalofríos y los dolores en las extremidades. Estos eran tan atroces que llegué a no poder dormir durante una semana pues el dolor era insoportable. Nunca un doctor fue a verme; nunca un consuelo o una sonrisa de empatía.

Creían que yo fingía y eso explicaría el porqué nunca nadie fue a atenderme. Últimamente he recuperado casi la totalidad de mis funciones pero el dolor nunca se va; es constante e insidioso y solo con grandes dosis de Tramadol  puedo dormir.

La indiferencia siempre está presente. Cada vez que le comento a mi madre sobre mis dolores, ella actúa de dos formas posibles: o finge no escucharme y me ignora o me interrumpe con anécdotas de sus propios dolores. A pesar de las recetas de mi doctora previa, nunca se mostró convencida de mi enfermedad. Espero que ahora sí me crean y mínimo pueda yo recibir un poquito de empatía de parte de mi familia.

Pijama Nuevo

- Ten, toma esta pijama. La compré para tu tío pero no le quedó, no es de su talla.

- Gracias, pero ¿y él? Sabes que viene el invierno y mi tío sufre muchos dolores con el frío debido a su enfermedad. ¿Por qué no la cambias por otra de su talla?

-  No porque me da flojera ir hasta allá, además ¿a quién le importa? ¡que se  chingue!