miércoles, 5 de abril de 2017

Media Semana

Tengo al alcance de mi mano izquierda una botella medio llena de promesas y en la derecha un puñado de mentiras.
Es medio día y la regadera está seca.
Promesas rotas y un ominoso pesar se arrastra al tener al tiempo como enemigo. No más!! No más...

miércoles, 19 de octubre de 2016

Crónica de un robo en familia!



De joven, entre mis pasiones estuvo la de tocar en grupos de rock. Toqué el bajo y guitarra en varias bandas y me apasionaba la flauta transversal (la cual mi madre me regaló con grandes sacrificios). Mis sueños musicales terminaron abruptamente cuando uno de mis hermanos, aprovechando mi ausencia, robó mi equipo completo. Cuando supe quién fue el ratero, le comenté a mi hermano Humberto, quien sólo se limitó a maldecir por lo bajo.
El ratero ya no vive desde hace mucho con nosotros pero sus visitas son frecuentes y ya no nos dirigíamos la palabra por conflictos anteriores. Seguido tengo que soportar su asquerosa presencia cada vez que se presenta con su estúpida cara de inocente. Al sentirme excluido en mi propia casa, mi único escape es encerrarme en mi habitación ante la mirada indolente de mi madre y hermana, quienes, aunque hasta hace poco se enteraron que él fue quien me robó, siguen actuando como si nada!
Los robos no pararon allí, pues como este gay de closet tiene llaves del departamento, durante años se perdieron cosas de mi habitación como una cámara, DvD´s, CD´s, etc. Es por eso que la mantengo cerrada en mis ausencias.
Cada fiesta, cumpleaños o reuniones son motivo de frustración para mí por obvias razones y pido disculpas si mi comportamiento parece mala educación o grosería,  pero no me queda más remedio que dirigirme  directamente a mi habitación y encerrarme para evitar la molestia de permanecer cerca de él o de su innombrable familia.
Reconozco que la culpa fue mía al no actuar en su debido momento; debí llamar a la policía o algo parecido pero nunca quise mortificar a mi madre; dejar que el tiempo pasara sólo terminó por afectarme a mí y mi relación con la familia entera. Sólo me queda advertirles a todos  que ese ratero y gay de clóset es, como ya se lo habrán imaginado, Erick,  ¡Pinche ratero puto!